INTRODUCCION
La morfología verbal del quichua comprende los procesos
de flexión de persona, tiempo, número, subordinación,
condicionalidad e imperatividad, y los procesos de derivación denominativa
y deverbativa. En este capítulo se analizarán dichos procesos
particularizados para el quichua santiagueño, como así también
los enclíticos.
De los procesos de flexión que afectan a las raíces
y temas verbales, merecen especial atención las denominadas “transiciones”
(relaciones sujeto-objeto), por cuanto este dialecto tiende a una demarcación
precisa entre los roles de sujeto y objeto.
Los procesos de derivación verbal comprenden la derivación
denominativa y la derivación deverbativa y presentan características
comunes al resto de los dialectos del subgrupo Q-IIC. La única particularidad
está dada por la desaparición progresiva de sufijos derivadores
y el empobrecimiento gradual del sistema de derivación.
PROCESOS DE FLEXION DE PERSONA Y DE NUMERO
El quichua santiagueño utiliza los sufijos _ni, _nki y _n para marcar la 1ª, 2ª y 3ª persona actora, respectivamente. La excepción la constituye la primera persona condicional que requiere el uso de _y en lugar de _ni. Asimismo, cabe mencionar que las formas verbales con flexión de subordinación llevan las marcas de persona _y, _yki, _n para 1ª, 2ª y 3ª persona, respectivamente, y se pluralizan mediante _ku , _chis y _kuna , respectivamente. Nótese, por tanto, que en la flexión de subordinación, la 3ª persona se pluraliza mediante _kuna y no mediante _ku como en los otros dialectos.
Para establecer relaciones entre una persona sujeto y otra en
función de objeto, el quichua santiagueño emplea los siguientes
sufijos llamados también Sufijos Transicionales:
a) _a (y eventualmente
_wa
) para marcar la primera persona objeto;
b) _su para marcar la segunda
persona objeto;
c) opcionalmente, _yki
para señalar la segunda persona objeto sólo en el caso en
que el sujeto es la primera persona.
Este dialecto se rige por el orden V-PO, es decir, Verbo-Persona Objeto, cuando se utiliza el sufijo _yki para marcar la segunda persona objeto y cuando se requiere pluralizar la persona objeto. Salvo estos casos, las transiciones se rigen estrictamente por el orden V-PO-PS, es decir, Verbo-Persona Objeto-Persona Sujeto. Tanto es así que ha desarrollado, para la transición de 3ª a 2ª persona, la forma _su_n en sustitución de la forma _su_nki que caracteriza a dicha transición en los otros dialectos quechuas del mismo grupo.
Tomando como ejemplo el verbo tapuy ‘preguntar’, se obtiene:
De 3ª pers. sing. a 2ª pers.sing.:
a) Cuando objeto y sujeto están en singular, marca la persona objeto con el sufijo correspondiente y luego señala la persona sujeto con la marca de persona actora correspondiente ( _ni , _nki , _n ):
De 1ª pers.sing. a 2ª pers.sing.:
De 1ª pers.plural a 2ª pers.sing.:
De 1ª pers.sing. a 2ª pers.plural:
Qam
tapu _a _n_chis
’tú nos preguntas (inc.)’
1ªpl
V
PO
De 1ª a 2ª (plural):
Pay_kuna tapu _a_nchis ‘ellos nos preguntan (inc.)’
Qam_kuna tapu _a_nchis ‘ustedes nos preguntan (inc.)’
watas tiya_a_n tengo 20 años
[1] Esta forma no figura en el paradigma
de D.A.Bravo para el tiempo Presente (al que denomina Kunan Pacha)
(cf. Bravo, 1956a: 211). (regresa
a Texto Principal)
[2] No hay forma inclusiva para las personas
involucradas en la transición. (regresa
a Texto Principal)
[3] Al comentar las características
dialectales del QS, Nardi (1986: 4) dice: “Eliminación de la
/w/ del protoquechua entre dos vocales /a/ : aa
‘afuera’, aay ‘tejer’
... También la eliminó entre /w/ y /a/: ruay
‘hacer’, sua ‘ladrón’.
Lo mismo ocurrió con el sufijo verbal objetivo de 1ª persona
_a (pero la
/w/ reaparece en el verbo qaay,
por ejemplo: qaaway ‘mírame’)”.
Cerrón-Palomino (1987: 159) comenta que en el quechua argentino:
“... los sufijos _wan
‘instrumental' y _wa
‘primera persona objeto' han perdido definitivamente su semiconsonante”.
(regresa
a Texto Principal)