FONOLOGIA DEL QUICHUA SANTIAGUEÑO
INTRODUCCION
En este capítulo se tratará acerca de la fonología
del dialecto santiagueño. Primero se describirán las características
de los sistemas consonántico y vocálico, después se hará
una breve referencia al patrón silábico y al régimen
acentual, para luego discutir detalles de la ortografía práctica
que se utilizará en el transcurso del presente libro. Finalmente,
se mencionarán algunos de los rasgos que diferencian el quichua santiagueño
del protoquechua y del dialecto cuzqueño-boliviano. [1]
FONEMAS DEL QUICHUA SANTIAGUEÑO
En líneas generales el sistema fonológico del quichua
santiagueño no es muy complejo. Comprende un total de veinticinco fonemas
segmentales, de los cuales veinte son consonantes (v. Cuadro
Nº3 ) y cinco son vocales (v. Cuadro Nº4).
Las vocales comprenden: dos vocales altas /i, u/, dos medias /e,o/
y una baja /a/.
Cuando se excluyen los fonemas que únicamente ocurren en palabras
prestadas del español y de otras lenguas indígenas, el número
de consonantes se reduce a quince y se agrupan en la siguiente forma: cinco
oclusivas sordas simples /p,t,
,k,q /; dos fricativas sordas /s,
/; tres nasales sonoras /m, n, ñ /; dos laterales sonoras /l,
ll /; una vibrante sonora /r/; y dos semiconsonantes sonoras /w,y/.
CUADRO Nº3
SISTEMA FONOLOGICO CONSONANTE
DEL QUICHUA SANTIAGUEÑO
| . |
Bilabial |
Labiodental |
Alveolar |
Palatal |
Velar |
Postvelar |
Oclusivas
|
p
(b)
|
. |
t
(d)
|
|
k
(g)
|
q
|
Fricativas
|
. |
(f)
|
s
|
|
h
|
. |
Nasales
|
m
|
. |
n
|
ñ
|
. |
. |
Laterales
|
. |
. |
l
|
ll
|
. |
. |
Vibrante
|
. |
. |
r
|
. |
. |
. |
Semiconsonates
|
w
|
. |
. |
y
|
. |
. |
CUADRO Nº4
SISTEMA VOCALICO DEL QUICHUA SANTIAGUEÑO
| . |
Anteriores
|
Centrales
|
Posteriores
|
| Altas |
i |
. |
u |
| Medias |
e
|
. |
o
|
| Bajas |
. |
a
|
. |
DESCRIPCION DE LOS FONEMAS Y SUS ALOFONOS
Las grafías que representan un fonema quichua o la transcripción
fonémica de ejemplos ilustrativos se encierran entre dos barras oblicuas:
/ /. Asimismo, los alófonos y la transcripción de los ejemplos
que ilustran su ocurrencia o su pronunciación, serán representados
mediante símbolos fonéticos encerrados entre corchetes [ ].
En algunos casos, por razones tipográficas, los símbolos utilizados
en este texto pueden diferir de los convencionales en la lingüística
quechua. Su significado es el siguiente:
[ ] los corchetes encierran un alófono o una representación
fonética: [
], [súma
] .
/ / las barras oblicuas encierran un fonema o una representación
fonológica: /p/, /wasi/.
> el símbolo “mayor que”, significa que lo que precede da
lugar a lo que sigue.
< el símbolo “menor que”, significa que lo que precede proviene
de lo que sigue.
* el asterisco indica que la forma es originaria o reconstruida.
: los dos puntos indican que la vocal precedente es larga.
[
] indica “cero” o ausencia total de un elemento.
[
] simboliza la velar fricativa sorda.
[
] simboliza la postvelar fricativa sorda.
[
] simboliza la africada palatal, como la ch castellana.
[
] simboliza la africada palatal retroflexa.
[
] simboliza la sibilante palatal sorda.
[
] simboliza la sibilante palatal sonora.
[
] simboliza la vibrante múltiple.
[h] simboliza la nasal velar.
[
] simboliza la fricativa bilabial sorda.
[G] simboliza la fricativa postvelar sonora.
CONSONANTES
El sistema consonántico del quichua santiagueño se
caracteriza por emplear la zona postvelar como punto de articulación
y por carecer de la distinción entre oclusivas simples, glotalizadas
y aspiradas que se encuentra en el dialecto cuzqueño-boliviano. La
mayoría de las consonantes quichuas se pronuncian de manera semejante
que en el castellano, pero otras son completamente diferentes. A continuación
se describirá la realización fonética de las consonantes
del quichua de Santiago del Estero.
Las oclusivas:
| /p/ |
Oclusiva bilabial sorda [p], como en español. Ocurre en todas
las posiciones: /puku/ [puku] ‘plato', /urpila/ [urpila]
‘paloma', /noqap/ [noqap] ‘de mí'. |
| /t/ |
Oclusiva alveolar sorda [t], como en español. Ocurre en todas
las posiciones: /tuta/ [tuta] ‘noche', /tantat/ [tantat]
‘al pan (acusativo)'. |
| /k/ |
Oclusiva velar sorda [k] en cualquier posición de palabra que
no sea final de sílaba: /killa/ [ki
a] ‘luna', /ki
ka/ [ki
ka] ‘espina', /kuska/ [kuska] ‘juntos'. [2] Pero en posición final de sílaba se erosiona
convirtiéndose en fricativa: /pa
ak/ [pa
ax ] ‘cien', /suk/ [su
] ‘uno', /llik
ay/ [
ix
ay] ‘despertar'. Al fricativizarse [k] en [
], entra en el ámbito de otro fonema /h/: [
] , inexistente en el quichua santiagueño pero sí en el
español regional y en las lenguas de sustrato: /xume/ 'jume',
/xente/ 'gente'. |
| /q/ |
Oclusiva postvelar sorda. Se realiza de dos maneras:
a) como oclusiva postvelar [q] en cualquier posición que
no sea final de sílaba: /noqa/ [noqa] ‘yo',
/qonqori/ [qo
qori] ‘rodilla', /qonqay/ [qo
qay] ‘olvidar'.
b) como fricativa postvelar [
] en posición final de sílaba:
/taqsay/ [ta
say] ‘lavar', /taqwena/ [ta
wena] ‘mecedora', /toqyay/ [to
yay] ‘reventar', /atoq/ [ato
] ‘zorro'. En algunos departamentos de Santiago del Estero es frecuente
que la fricativa postvelar desplace el punto de articulación a la zona
velar: [ato
] > [ato
]. |
/
/ |
Oclusiva (o africada) palatal sorda
]. Se pronuncia igual que la grafía ch del español. Ocurre
en posición inicial de sílaba /
aki/ [
aki] ‘pie, seco' y en algunos casos en final de palabra debido
al apócope de la marca _chis
del plural: akuych ‘vamos'. En algunos
idiolectos se espirantiza para realizarse como fricativa palatal sorda:
[a
ka] > [a
ka] ‘mucho'. |
Las fricativas:
| /s/ |
Fricativa alveolar sorda [s] como en el español regional. La
fricativa sorda acanalada /s/ aparece tanto en principio como en
final de sílaba: /sapi/ [sapi] ‘raíz', /warmis/
[warmis] ‘mujeres'. |
/
/ |
Fricativa palatal sorda [
], se pronuncia como la grafía sh del inglés.
Aparece en principio y en final de sílaba, y también en
comienzo de palabra: /
i
i/ [
i
i] ‘hormiga', /u
pa/ [u
pa] ‘cenizas', /
ik
i/ [
i
i] ‘comezón'. Inclusive en final de palabra debido al
apócope del pluralizador _chis
que se reduce a _sh: kwentasoqniykish
< kwentasoqniykichis. |
La vibrante:
| /r/ |
Vibrante simple alveolar [r] en todas las posiciones. Se pronuncia
como la r intervocálica del español. La vibrante /r/ aparece
en principio y fin de sílaba, incluso como inicial absoluta:
/ruway/ [ruway] ‘hacer', /rantiy/ [rantiy] ‘comprar,
/puriy/ [puriy] ‘andar'. |
Las nasales:
| /m/ |
Nasal bilabial sonora [m] como en español. Aparece en principio
y final de sílaba: /mayu/ [mayu] ‘río', /qamwan/
[qamwan] ‘contigo'. También en final de palabra debido al apócope
del enclítico _mi ‘asertivo'. |
| /n/ |
Nasal alveolar sonora [n], delante de vocales y cuando aparece
seguida de las consonantes /t, d, c, s, s/; se pronuncia como la
n del español en palabras como nene, ganso. Como nasal velar
[
] cuando ocurre en final de palabra o cuando aparece seguida
de las consonantes /k,q,g,m,w,y/; se pronuncia como la n del
español en palabras como tanque, tango. Aparece en principio
y final de sílaba: /nina/ [nina] ‘fuego', /ñan/
[ña
] ‘camino', /tinku/ [ti
ku] ‘encuentro'. A veces, ante la oclusiva /p/ la nasal
/n/ se realiza como [m]: [panpa] > [pampa] , pero
también: [tatanpa] ‘de su padre'. En algunos casos de pronunciación
rápida, la /n/ ante /c/ o /y/ se realiza como [ñ]
por asimilación del punto de articulación. |
| /ñ/ |
Nasal palatal sonora [ñ], como en español. Ocurre únicamente
en principio de sílaba: /ñawi/ [ñawi] ‘ojo', /ñuñu/
[ñuñu] ‘seno'. |
Las laterales:
| /l/ |
Lateral alveolar sonora [ l ], se realiza como en el español
regional: lateral dentoalveolar sonora. Aparece en principio y final de sílaba:
/lokro/ [lokro] ‘locro', /urpila/ [urpila] ‘paloma'. |
| /ll/ |
Este fonema corresponde al lateral palatal sonoro de otros dialectos
pero en Santiago del Estero se realiza como [
] fricativo pálatoalveolar sonoro: /allqo/ [a
qo] ‘perro', /allpa/ [a
pa] ‘tierra'. |
Las semiconsonantes:
| /w/ |
Semiconsonante bilabial sonora [w]. Aparece en principio y final
de sílaba /ruway/ [ruway] ‘hacer', /pun
aw/ [pun
áw] ‘día'. En posición intervocálica,
en la mayoría de los casos se produce la caída
de la /w/: [qaway] > [qaay] ‘ver'. |
| /y/ |
Semiconsonante palatal sonora [y]. Aparece en principio y fin
de sílaba. En este dialecto, se produce la elisión de
/y/ en las secuencias */iy/ y */aya/ cuando
se encuentran en posición interior de palabra: [tiyay]
> [tiay] ‘estar'. En la secuencia */aya/ la eliminación
de /y/ no es terminante, ya que en algunos hablantes se registra: [mikunayani],
y en otros: [mikuna:ni] ‘tengo deseos de comer'. En posición
final de palabra, como por ejemplo en el caso de las marcas personales de
posesión, se produce un alargamiento de la vocal: [wasiy] > [wasi:
] ‘mi casa' |
OBSERVACIONES
En relación al sistema consonántico del quichua santiagueño,
Nardi (1962: 248) postula lo siguiente:
“En el dialecto cuzqueño las fricativas sordas de articulación
plana (labial, dental, velar y postvelar) son alófonos en posición
implosiva y miembros del mismo fonema que las oclusivas sordas con igual punto
de articulación. En el dialecto santiagueño el caso es distinto.
Si consideramos las fricativas sordas de articulación plana
/f, j, jj/ veremos que /j/ y /jj/ tienen una distribución
complementaria (serían alófonos) si se toman en cuenta solamente
las voces quichuas y los préstamos de otras lenguas indígenas,
ya que la fricativa velar aparece en posición inicial absoluta y trabando
sílaba luego de /i/ y /u/ , y la fricativa postvelar
traba sílaba luego de /a/, /e/, /o/ y aparece en el único
caso registrado entre dos vocales /a/ (a veces, entre /a/
y /w/ se emplea la velar en lugar de la postvelar).
Solamente tomando en cuenta los hispanismos se obtiene algún
contraste entre /j/ y /jj/ (kaja, wajjalu
‘una especie de hormiga'). Este caso es un ejemplo de los cambios que sufre
un sistema. Probablemente el dialecto santiagueño poseyó originariamente
un fonema oral velar sordo y un oral postvelar sordo, cada uno con un alófono
oclusivo en principio de sílaba y uno fricativo en fin de sílaba.
Relacionados con ambos fonemas se distribuían los alófonos
de las vocales anterior y posterior /i,u/; los alófonos cerrados [i,u]
en relación con el fonema oral velar sordo /k/ y los alófonos
más abiertos [e,o] en relación con el fonema oral postvelar
sordo /q/.
La difusión de rasgos lingüísticos modificó
el sistema pues se fonologizaron /e/ y /o/ y las consonantes fricativas
sordas velares y postvelares aparecieron en comienzo de sílaba y en
contraste con las oclusivas correspondientes, fonologizándose los
antes alófonos: /k, q, j, jj / ; así tenemos uku (‘cuerpo'), uju
(‘tos’), waqalo (‘llorón’), wajjalu (‘una especie de hormiga').”
Atendiendo a estas razones, Nardi escribe: sumajj
‘lindo', atojj ‘zorro', suj ‘uno',
tijray ‘volver', grafía que le facilita
la escritura de los préstamos del español y de otras lenguas
indígenas pero que lo aleja de un objetivo prioritario: la unificación
escrituraria de la lengua. Además, los ejemplos que Nardi ofrece, uju y wajjalu, el primero
una onomatopeya y el segundo un préstamo, son los únicos que
pueden mencionarse.
Según nuestro criterio, en el quichua santiagueño las
oclusivas en posición final de sílaba mantienen el mismo punto
de articulación pero se debilitan en cuanto al modo, haciéndose
fricativas (v.sección Espirantización ). Tenemos entonces, por
un lado, un fonema /k/ velar sordo con un alófono oclusivo [k]
en principio de sílaba que se erosiona fricativizándose en
[
] en final de sílaba; y por otro lado, un fonema /q/ postvelar
sordo con un alófono oclusivo [q] en principio de sílaba y
un fricativo [
] en final de sílaba.
Por esta razón, hemos preferido mantener los símbolos
/k,q/ aunque pudiera aparecer cierta dificultad de interpretación
en determinadas grafías para la pronunciación de algunas voces
asimiladas por el español y que, al ser readmitidas por el quichua,
producen trastornos en la estructura silábica originaria de la lengua.
En la mayoría de las palabras quichuas, el fonema /k/ se realiza
en final de sílaba como fricativa velar sorda [
] y la separación silábica se efectúa de acuerdo
al patrón quichua. Por ejemplo:
/
akruy/ [
a
ruy]
ak.ruy ‘mezclar'
/likra/ [li
ra] lik.ra ‘ala, pluma'
pero si la separación silábica se efectúa siguiendo
el patrón español, el fonema /k/ se realiza como oclusiva velar
[k], tal como lo muestran los siguientes ejemplos:
/
oklo/ [
oklo]
o.klo ‘choclo'
/
akra/ [
akra]
a.kra ‘chacra'
Se producen entonces, encuentros consonánticos extraños
a la lengua, que el quichuahablante procura evitar mediante diversos recursos
(generalmente, insertando una vocal). Por ejemplo, en el caso de la voz chacra,
al ser readmitida por el quichua, originó la voz chacara, de donde
probablemente deriva a su vez, el nombre de una conocida danza que caracteriza
a Santiago del Estero: la chacarera.
PRESTAMOS CONSONANTICOS
Debido fundamentalmente al contacto con el español, el quichua
santiagueño ha incorporado dentro de su sistema consonántico
nuevos fonemas. Presenta las consonantes oclusivas sonoras /b,d,g /,
la vibrante múltiple /
/ , y las fricativas /f,h,G/. En una primera instancia estos fonemas aparecieron
en préstamos del español y de lenguas de sustrato, pero con
el transcurso del tiempo se incorporaron también en algunas de origen
quichua. A continuación damos algunos patrones que han seguido dichos
fonemas en su asimilación.
Oclusivas:
| /b/ |
Se realiza como oclusiva bilabial sonora [b] como en el español.
Ocurre en préstamos del español: /bolyakuy/ [bolyakuy]
‘volver', de otras lenguas indígenas: /simból/ [simból]
‘un árbol' y también en vocablos de origen quichua. En
estos últimos generalmente aparece sustituyendo a la w nativa: /libes/
< /liwiy/ ‘boleadora' , /biska
a/ < /wiska
a/ ‘vizcacha'. En los préstamos de origen hispano, en general el fonema
/b/ se mantiene, pero hay casos en que la /b/ a veces se convierte en /w/como
por ejemplo en: [sirbiy] > [sirwiy] ‘servir', [debey] >
[dewey] ‘deber'. Al igual que en otros dialectos,
la /b/ sustituye a la /p/ nativa en algunas voces:
[tambo] < [tanpu], [qetubí] < [qetupí]. En las
zonas rurales de Argentina, se registra en algunos vocablos el cambio de
/b/ por /g/: abuelo > agwelo y de /b/ por /d/:
pobre > podre. |
| /d/ |
Se realiza como oclusiva alveolar sonora [d]: /dominiku/ [dominiku]
‘picaflor'; /wildu/ [wildu] ‘un ave'. En algunas palabras quichuas sustituye
a la /t/ nativa como en [kondor] < [kuntur].
Existen algunos casos en los cuales la /d/ es sustituida por /r/ en
posición final de palabra, como en: Nabidar <
Navidad ; siwdar < ciudad. |
| /g/ |
Se realiza como oclusiva velar sonora [g]. Ocurre en hispanismos: /amigus/
[amigus] ‘amigos', en préstamos de otras lenguas aborígenes:
/tangól/ [ta
gól] ‘un arma', /paragway/ [paragwáy]
‘bataraz', /ampalagwa/ [ampalagwa] ‘una víbora', pero también
en palabras quichuas: /nigri/ [nigri] ‘oreja', /yanga/
[ya
ga] ‘tonto, distraído'. En algunas palabras quichuas sustituye
a la k nativa: [uturu
gu] < [uturu
ku]. |
Fricativas:
| /f/ |
Se realiza como fricativa bilabial sorda [
] en un sólo caso en final de sílaba en una voz quichua:
/qe
ifra/ [qe
i
ra] ‘pestaña'. En todos los demás casos se
realiza como fricativa labiodental sorda [f]. Debido a que están
documentados casos [3] de cambio
de oclusiva bilabial [p] a fricativa bilabial [
] , según Nardi (1963: 249) “este es un indicio de que históricamente
[p] y [
] deben haber sido alófonos en distribución complementaria,
lo mismo que en los órdenes velar y postvelar. Los hispanismos introdujeron
la [f] labiodental, pero no parece contrastar con la fricativa bilabial
(se halla en distribución complementaria o fluctúa con
bilabial).” |
| /h/ |
Generalmente se realiza como fricativa velar sorda [
], como la jota del español regional, pero en posición
intervocálica y por desplazamiento del punto de articulación,
/h/ excepcionalmente puede realizarse como fricativa postvelar sorda [c]:
/muhu/ [mu
u] ‘semilla', /uhu/ [u
u] ‘tos', /wahalu/ [wa
alu] ‘una hormiga'; también en algún hispanismo: /sorteha/
[sorte
a] ‘sortija'. Dado el carácter marginal de estos casos,
posiblemente vestigios de la aspirada glotal del PQ [4], hemos considerado a /h/ como
un préstamo y no como fonema del quichua santiagueño. |
| /G/ |
Cabe señalar que se han documentado dos préstamos, probablemente
de alguna lengua indígena local, que presentan un fonema fricativo
postvelar sonoro, inexistente tanto en el español como en el
quichua, al que representaremos mediante el símbolo /G/: /o
oGo/
[o
oGo] ‘ave de los bañados' y /mi
oGo/ [mi
oGo] ‘una especie de cactácea'. Por tratarse de un caso marginal,
hemos considerado innecesario incluir esta fricativa en el Cuadro
Nº3. |
Vibrante:
/
/ |
Vibrante múltiple alveolar [
]. Se realiza en el quichua santiagueño y en el español
dialectal regional como una fricativa retroflexa ápicoprepalatal
sonora con tendencia a ensordecerse. Se emplea en hispanismos: barro, perro,
y también en cuatro casos de voces quichuas (o asimiladas por
el quichua): /
aku/ [
aku] ‘grueso', /
uwa/ [
uwa] ‘una especie de ave', /
okoko/ [
okoko] ‘una variedad de sapo' y /
on-
on/ [
on-
on] ‘picaflor'. |
Home Page
Página 1 Página 2
Página 3
Copyright by Jorge Alderetes 1997
e-mail: adilq@hotmail.com
Dirección Nacional del Derecho de Autor Registro Nº321854
[1] Estos aspectos han sido tratados en detalle por Cerrón-Palomino
(1987: 245); también puede consultarse Nardi (1987:15). (regresa a Texto Principal)
[2] Como se verá en la Sección 2.3 , esto
no rige para los hispanismos y para aquellas voces quichuas que han alterado
su patrón silábico originario por influencia del español.
(regresa a Texto Principal)
[3] En antiguos escritos hay registros de pronunciación
de [noqa
] < [noqap] , [
a
sa] < [
apsa] (cf. Ruiz Gerez 1965: 62). (regresa a Texto Principal)
[4] El protoquechua (PQ) tenía una aspirada glotal
en inicial de palabra que fue completamente eliminada en el quichua santiagueño
(v. sección 2.6.2.1). Según Cerrón-Palomino (1987:112)
“fuera de tal contexto, la /h/ no aparece sino en contados lexemas
en posición intervocálica y sólo en algunos dialectos
(tal por ejemplo, el caso de muhu ‘semilla' que se registra en Junín,
Ayacucho y Cuzco). Lo que conduce a pensar que la distribución de
*/h/ en el PQ también era defectiva, algo así como la
/h/ del inglés, que tiene un status fonológico marginal.” (regresa a Texto Principal)