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Fragmento de "Carta al Greco"
Mi alma entera es un grito y mi obra entera es la interpretación de este grito.
Mi Carta al Greco no es una autobiografía: mi vida personal sólo tiene un valor, muy relativo, para mí y para nadie más. El único valor que le reconozco es éste: su lucha por ascender palmo a palmo y por llegar tan alto como lo permitían sus fuerzas y su obstinación a la cima, que por mi cuenta he denominado la Mirada Crítica. Encontrarás, pues, lector, en estas páginas la línea roja, hecha con gotas de mi sangre, que jalona mi camino entre los hombres, las pasiones y las ideas. Todo hombre digno de ser llamado hijo del hombre carga su cruz sobre sus hombros y sube a su Gólgota. Muchos, los más numerosos, alcanzan el primero, el segundo, el tercer grado, jadean, se desploman en medio de su marcha y no llegan al Gólgota- quiero decir a la cima de su deber: ser crucificado, resucitar, salvar sus almas. Desfallecen, la cruz les infunde miedo, no saben que la crucifixión es el único camino a la resurrección, que no hay otro. Ha habido cuatro grados decisivos en mi ascensión, y cada uno de ellos lleva un nombre sagrado: Cristo, Buda, Lenin, Ulises. Esta marcha sangrienta, de una de estas grandes almas a la otra, ahora que ya se pone el sol, trato de trazarla en este cuaderno de viaje: como un hombre asciende, extenuado, la montaña abrupta de su destino. Mi alma entera es un grito y mi obra entera es la interpretación de este grito. Siempre, durante toda mi vida, una palabra no ha dejado de tiranizarme y de azotarme: la palabra Subida. Quisiera pintar aquí esta subida, mezclando al imaginación y la verdad. Y también las huellas rojas que ha dejado mi ascensión. Y me apresuro, antes de llevar el casco negro y bajar al polvo, pues esta línea sangrienta será la única huella que dejará mi paso por la tierra: lo que he escrito, lo que he hecho, está inscripto y grabado en el agua y ha desaparecido. Clamo a la memoria que recuerde, recojo mi vida dispersada en el viento; de pie como un soldado ante su general, hago mi Informe al Greco; porque el está amasado con la misma tierra cretense que yo y porque puede comprenderme, mejor que todos los luchadores que viven o han vivido. ¿ Acaso no ha dejado él la misma huella roja en las piedras?
Niko Kazantzakis
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