|
Un sistema de seguridad integral está representado de la siguiente manera:
Un sistema de alarma estandar está compuesto por elementos electrónicos relacionados entre sí, cada uno con una función específica dentro del sistema que actúa de acuerdo a determinadas instrucciones y parámetros preestablecidos y cuya función es la de detectar y dar aviso de cualquier intento de violación del objetivo protegido. Los detectores o sensores son elementos de un sistema electrónico de alarma considerados como dispositivos de entrada que deben ser capaz de detectar la existencia de algún evento (movimiento de una persona, la apertura de una puerta, presencia de humo, escape de gas, etc.). La central de alarma recibe la información de los sensores y periféricos (teclados u otro dispositivo de comandos), la procesa de acuerdo a un programa predeterminado y actúa sobre los elementos de aviso y/o sonorización. El servicio de monitoreo lo proporciona un Centro de Control a Distancia el cual recepciona, administra y despacha señales o eventos que se producen. Mediante el monitoreo se pueden conocer a distancia y con precisión los hechos relevantes (eventos) que ocurren en el lugar a custodiar para llevar un control o actuar en consecuencia. Un sistema realimentado optimiza permanentemente su funcionamiento, permitiendo nuevas prestaciones sin costos adicionales. |