|
1945-8 de
mayo-2000 LOS PRETEXTOS Al finalizar la Segunda Guerra
Mundial fui "encontrado" y "liberado" por las fuerzas
aliadas, en las cercanias de Dachau. Han pasado 55 años y, a pesar que esta
nota, traerá polémicas siento que tengo
mas "obligaciones" que "derechos". Hace
55 años la Alemania nazi fue derrotada y , el nazismo
y su ideología, vencidos. El nazismo, como ideología, no tiene, ni en presente ni futuro. Sus fundamentos fueron un invento
sustentado en la existencia de razas y una, solo una, con derecho a dirigir el mundo: la alemana; la misma que aprendió la consigna; " nada mas glorioso que morir y dejarse
matar para el gran líder". Las
otras criaturas fueron colocadas en escalafones que oscilaban desde
las "mas puras" a
las "menos puras". Y, las puestas en los niveles mas bajos
corrieron diversas suertes, desde la
esclavitud hasta su eliminación. Hay ideologías con las que se
pueden "concordar" o "discordar". Me refiero al comunismo, socialismo o anarquismo; filosofías
llevadas y aplicadas en todos los continentes . Afortunadamente el nacionalsocialismo no se puede "adoptar" ni "adaptar" porque carece de
universalidad. Después de la primera
revolución de 1905, comunistas, socialistas o anarquistas, escaparon y, a
donde llegaron, organizaron
sindicatos y partidos. A veces fueron perseguidos. Sin embargo nunca dejaron
de estar junto al pueblo. El derrotero del nazismo fue
diferente. Al fin de la guerra, algunos huyeron llevando consigo bienes
materiales. Arribaron, como
ratas, a Australia, Canadá, Estados
Unidos y América Latina y, una vez asentados, cambiaron identidades
y se mezclaron con la sociedad
buscando no ser reconocidos. No hablaron ni hicieron propaganda
alguna. Sabían que la ideología era
valida "en un momento"
y "en un país". Eichmann
no fue encontrado custodiado por SS y
Priebke fue "un buen vecino". Las palabras son nuevas pero los
crímenes son tan antiguos como el mundo. Las
guerras civiles, revoluciones,
contrarrevoluciones y atentados continúan. Después de la Segunda Guerra Mundial se aprendió que se podía
ser asesino o antisemita, sin ser
nazi. Gengis Khan no había sido nazi. Después de 1945, los polacos-
opositores acérrimos al nazismo - mataron a centenares de judíos. Los
soviéticos, combatientes contra los ejércitos del Eje, asesinaron a escritores y, probablemente, la guerra contra Chechenia hubiese
levantado una ola de protestas mayor,
por parte de los intelectuales, si hubiese sido contemporánea al stalinismo
o antes del derrumbamiento del la Unión Soviética. Pasaron 55 años desde que se apagaron las fabricas de
muerte. Miles de libros fueron escritos sobre la Segunda Guerra Mundial; un
conflicto en el que murieron - por primera vez en la historia - mas civiles que soldados en todos los frentes de batalla. Solo existe una raza;
la humana. Sin embargo, el odio conoce tantas divisiones como personas
y somos incapaces de solucionar
nuestras diferencias sin violencias. El hombre continua, como ayer, teniéndose - a si mismo- como enemigo. Y
,si faltan pretextos, se inventan. |
|
|