DISCULPAS

 

 

Qué lecciones nos deja el nazismo? A la luz de lo que sucede hoy en Argentina, parece que nada. Si no cómo explicarnos que el ministro de Defensa, Horacio Jaunarena, pida disculpas a la DAIA porque el ejército contrató un abogado con vinculaciones nazis. No es a toda la sociedad argentina a la que se debe pedir disculpas?

 

Es cierto que todos los judíos fueron víctimas del nazismo, pero no todas las víctimas fueron judías: la ideología nazi tenía por objetivo aniquilar a todo lo que consideraban diferente, sobre todo a los que se oponían al nuevo orden, desde los sindicatos al clero (en Polonia, fue ejecutado el 20% del clero). Persiguió a los intelectuales y artistas y eliminó a todas las minorías, gitanos, judíos, homosexuales, enfermos. Todos ellos, seres humanos, que comenzaron a poblar los campos de concentración desde mediados de los años treinta.

 

Frente a las cámaras de gas no hicieron distingos: en ellas murieron los sacerdotes que llegaban orando el Padre nuestro como los judíos que rezaban el Shemá Israel. Los nazis quisieron terminar con el ‘arte degenerado’ y de los museos de Alemania fueron sacadas 16.000 obras de arte. Millones de libros, de autores judíos y no judíos fueron quemados.

 

Porque todos ellos fueron iguales ante la tragedia, sintieron el mismo dolor y la misma humillación, es que no debe destacarse sólo el martirologio de los judíos. Las disculpas del ministro Jaunarena deben extenderse a todos los argentinos. No pueden ignorarse las persecuciones y atrocidades padecidas por muchas colectividades durante la Segunda Guerra Mundial. El pedido de disculpas a una sola de esas comunidades es reproducir la discriminación.

 

Lo mismo sucede con la expresión ‘neo-nazismo’; se es nazi o no se es. De la misma manera que no existe un neo-asesino, se es asesino o no se es.

 

 

Jack Fuchs

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